Desde que los primeros granos de café llegaron a Venecia en el siglo XVI hasta la creación de la máquina de Espresso por Angelo Moriondo se le agrego a esta bebida la impronta italiana.
Desde el punto de vista industrial y económico el “Caffè” es uno de los productos que mejor representa el “made in Italy” y la influencia de la cultura italiana en el mundo.
Breve origen del café como bebida
El cafeto es originario de la provincia de Kaffa en la actual Etiopía. Se tienen registro de su consumo en esta zona desde el siglo XI. Primeramente, se difundió por el mundo árabe. Llega a Europa por la anatolia turca, pero su uso como bebida energizante llegaría en el siglo XVI.
En Europa se usaba el café solo para uso exclusivamente medicinal, pero esto cambiaria con la República de Venecia y su estrecho contacto comercial con medio oriente.
De hecho, la primera cafetería moderna surgiría entre los canales de Venecia en el año 1720 y aun hoy se encuentra abierta al público. La cafetería es la famosísima Florián que después de 300 años sigue siendo un lugar de encuentro en el mundo occidental, figuras históricas, políticas y monárquicas han pasado por esta cafetería.
Las máquinas de Espresso tendrían su origen recién con su creación y patentación en Turín, Italia en el año 1884.
La cafetera Moka que la convirtió en una bebida popular (antes estaba solo reservado para gente de clases sociales altas) universalizo el espresso. Su creación fue alrededor de 1934 por el diseñador Alfonso Bialetti, sin saber que se convertiría en uno de los elementos básicos de la cultura italiana.
El café y la influencia italiana en el mundo
El café es el mayor impulsor de la lengua italiana en el mundo, los baritas desde el momento cero de su formación aprenden términos italianos. Términos como”lungo”,“espresso”, ristretto, “D’orzo”, “macchiato” ,etc se han internalizado en más de 100 idiomas.
El diseño industrial italiano es reconocido en todo el mundo y con las cafeteras no es la excepción ya que todas tienen impronta italiana. En Italia la industria cafetera da trabajo de forma directa e indirectamente a casi 1.000.000 de italianos; si a esto le sumamos los bares y cafeterías con sus empleados serian casi 10.000.000 de personas. Si bien Italia no es un país “productor” es el mayor importador de café del mundo.
¿Cómo se toma el café en Italia? ¿Hay identidades dentro de Italia?
Como todos saben Italia se divide en 20 regiones políticamente hablando, pero en la cultura del café solo se divide en 3: el estilo piamontés, el estilo napolitano y el veneciano-triestino.
Cada uno tiene sus propias características, cafeterías distinguidas, tipo de café propio y orgullo regional. La marca de café de Piamonte es Lavazza, la de Trieste es Illy y de Nápoles el afamado caffè Borbone o caffè Gambrinus.
En Italia se toma de manera muy diferente a la nuestra desde el punto de vista cultural. El café se toma con las tres “c” Caldo, comodo e carico( caliente, cómodo y bien cargado; ningún italiano demora más de 3 minutos tomando un café, la mayoría de las veces se hace parado y de forma lo más rápido posible. Este rito puede hacerse más de 5 veces al día.
Una anécdota graciosa es que muchos argentinos invitan a tomar un café a las mujeres italianas creyendo que van a charlar mucho; y todo termina en menos de 2 minutos! ¡No es que no le hayas caído bien, sino que es su costumbre!
Similitudes y diferencias con Argentina
En Argentina la mayoría de nuestro café es torrado es decir que en el proceso de tostado se le agrega azúcar. Esto es porque nuestro café principalmente viene de Brasil y no es de la mejor calidad. Otra diferencia que el uso de la cafetera Moka no está muy extendido.
Similitudes se ven básicamente en los descendientes que mantienen una cierta tradición y tratan de estar a la par de los italianos, pero hubo muchas tradiciones como el “café solidario”. Esto consistía básicamente en comprar dos cafés, pero solo tomar uno para donar el otro para cuando una persona lo necesite; esta tradición también llamada café pendiente solo se hacía en Nápoles y Buenos Aires.

