El caracol “borus” o “de labio rosa” es nativo de la provincia de Córdoba, teniendo presencia también en otras partes del noroeste del país. Su nombre científico es Megalobulimus lorentzianus, siendo uno de los moluscos terrestres de mayor tamaño en la provincia.
¿Qué sabemos de “Borus”?
Lo podemos ver durante las noches o días lluviosos de verano, ya que la humedad y la disminución de temperatura le permite un mejor desplazamiento. El resto del año se encuentra enterrado en el suelo o entre la hojarasca. Se calcula que puede vivir hasta 14 años. Los ejemplares juveniles se distinguen por tener una coloración beige a marrón claro, mientras que los adultos se caracterizan por su color blanco junto con el borde rosa en su concha que se desarrolla en fase adulta.
Lo podemos ver durante las noches o días lluviosos de verano, ya que la humedad y la disminución de temperatura le permite un mejor desplazamiento. El resto del año se encuentra enterrado en el suelo o entre la hojarasca.
Debido a la perdida de su hábitat, suele estar presente en ámbitos urbanos especialmente en jardines. Se alimenta de pasto, hierbas silvestres, restos vegetales y si se les ofrece, de frutas y verduras (teniendo preferencia por las hojas de lechuga)
Utilizado por los antiguos aborígenes para hacer artesanías
La presencia de este caracol data de mucho tiempo atrás. Los aborígenes nativos pertenecientes a sociedades cazadoras-recolectoras usaban las conchas para confeccionar diferentes piezas, como, por ejemplo: collares y otros adornos personales. Aunque, ese no ha sido el único uso que se le ha dado, hay registro de ser usado como recipiente, y como bien de valor para intercambiar entre otros grupos. Además de haber acompañado rituales y restos de personas difuntas.
Recientemente se encontró una gran cantidad de restos en el Cerro Colorado, situado a aproximadamente a 170km de la ciudad de Córdoba capital. Ha sido un hallazgo muy importante para identificar hace cuanto tiempo el caracol tiene presencia en la zona, aunque, actualmente el caracol no habita la zona del Cerro, sino áreas cercanas.

¿Cuál es la importancia de preservar este caracol?
Desde la universidad se busca preservar este caracol nativo de la provincia. No se sabe a ciencia cierta cuántos individuos componen la población actual de estos caracoles ni se tiene conocimiento disponible sobre hasta donde se extiende su hábitat. Lo que si se sabe, es que entre los problemas que enfrentan está: el desmonte, los incendios, las especies invasoras, es decir, las que no son nativas en la provincia que, al no tener competidores naturales (otra especie que las deprede y pueda regular su crecimiento) compiten por la disponibilidad de alimento con la especie nativa. Estas acciones contribuyen a la perdida de su hábitat.
Otro gran problema es que las personas los confunden con el caracol común de jardín (de nombre científico Helix aspersa), creyéndolo una amenaza para su jardín.
Los académicos han encontrado una manera de obtener información sobre el caracol Borus a través de la ciencia ciudadana, es decir, invitando a la población a participar, colaborar e involucrarse en la preservación de la especie. ¿De qué manera? Si es que te cruzaste algún caracol Borus, podes completar un formulario con datos de la ubicación, la fecha, la hora, las condiciones climáticas del día como así también sobre que actividad realizada el caracol al momento de verlo (comiendo, desplazándose, etc).
Es importante tener en cuenta que esta mínima acción puede ayudar mucho a la población nativa de caracoles Borus.




14 Comments
You must be logged in to post a comment Login