La apicultura es una actividad humana realizada desde hace milenios. Comprende a toda actividad realizada por abejas, ya sea la producción de mie, jalea real, recolección de polen y cera.
¿Se puede vivir de la apicultura?
La industria de la miel es poco conocida en la provincia de Córdoba, esto se debe a que en el país no es muy grande el consumo de miel y sus derivados. Por ello, los productores, tanto grandes como chicos, exportan una gran parte de su producción, dejando solo una pequeña proporción para la venta local. Para vivir de la apicultura se considera que se debe tener un mínimo de una unidad económica, que consta de un aproximado de 400 a 500 colmenares. Se calcula que al año cada colmenar produce entre 25 y 30 kg de miel. En el mercado internacional la miel se valora en USD 2 por kilogramo, por lo que se puede conseguir 24.000 dólares al año en bruto con una sola unidad económica.

¿QuÉ se produce y para qué sirve?
No sólo es la miel el producto final de la apicultura, también se obtiene jalea real, polen y cera de abejas.
Sobre la miel es de conocimiento general que se utiliza como alimento y en algunos casos como endulzante. Aunque también se sabe que en antiguo Egipto algunas veces se la usaba de anticonceptivo.
La jalea real se usa para algunos tratamientos médicos al igual que el polen, aunque la jalea real también es utilizada para algunos productos de higiene y belleza como algunos shampoo y cremas.
La cera de abejas se utiliza para algunos crear cosméticos y para varios tratamientos médicos, pero tiene un uso en la agricultura, a la hora de hacer injertos.
Las laburantes y el desechable
Hay tres clases de abejas en una colmena, las obreras, los zánganos y la reina.
Las obreras son abejas incompletas, desarrolladas en una celda hexagonal estándar, son alimentadas con miel y se crían en un ciclo de 21 días hasta que son adultas. Cuando son adultas comienzan trabajando como criadoras de nuevos huevos, luego pasan a la vigilancia de la colmena, donde se encargan de alertar si se acerca una amenaza y de defender su hogar. El último trabajo que realizan es el de recolección, donde salen a recolectar el néctar con el que se hace la miel y luego de una semana mueren. Llegan a vivir 6 meses en la época de otoño e invierno, cuando no hay actividad en la colmena y menos de dos meses por el desgaste del verano.
Los zánganos son la abeja macho, que se desarrolla en una celda redonda y sólo cumplen una función, que es la de reproducirse. Cuando llega el otoño, los zánganos se sacan de la colmena para ahorrar alimento.

La realeza
Las abejas reinas, son un tipo de abeja que se desarrolla de forma completa en una celda especial llamada celda real. Es alimentada desde su nacimiento con jalea real. Esta abeja libera una feromona que genera que las otras abejas la tomen como líder. Es la única hembra capaz de reproducirse, cada dos meses hace un vuelo por arriba de la colmena, donde los zánganos liberan los espermatozoides y la abeja reina los recolecta en unas glándulas para después fecundar los huevos.
La apicultura está en peligro
La apicultura es una actividad que se realiza de forma completamente natural por las abejas. Por lo que la deforestación y la economía sojera que se está produciendo en Argentina está matando tanto a las abejas con los agroquímicos, como a la producción, ya que al ser la soja una planta sin una flor que la abeja pueda aprovechar. Esto hace que cada año la cantidad de producción sea menor.
Desde itCórdoba.it le agradecemos al Señor Héctor Manitto por la información que nos brindó.


